Como hemos visto en clase, la parte rítmica de nuestro arreglo consta de 4 ritmos diferentes. Se pueden aprender de manera progresiva hasta llegar al ritmo más difícil, el del tambor.
Para ello, como en nuestra casa probablemente no tengamos todos los instrumentos de pequeña percusión necesarios, vamos a trabajar utilizando nuestro propio cuerpo.
Aquí tenéis el primer ritmo, el más fácil:
El cual podéis trabajar con el audio que he grabado, aquí.
El segundo ritmo, en el que añadimos a la palmada, los muslos:
Su audio correspondiente, aquí.
Seguimos, ¡tercer nivel! Añadimos golpe en el pecho. Hacedlo suave para no haceros daño por mucho que os guste Tarzán.
El audio del Ritmo 3, aquí.
Si vais por aquí, es que por fin habéis llegado al último nivel, el Ritmo 4:
Su audio, como siempre, aquí.
¡Hasta la próxima!







